domingo, 9 de agosto de 2015

"LOS BESOS QUE NOS DIMOS": FAITH

Hola a todos.
He convertido este blog un poco en el blog de mi "fanfic" Los besos que nos dimos. 
Hubo cosas que quería subir aquí cuando empecé a escribirlo. Pero, por algún motivo, (por vergüenza o porque pensaba que era demasiado largo), no lo hice y las estoy subiendo ahora.
Aquí os dejo con un pequeño pensamiento de Faith.

                                    Ya no volveré a abrazar a Pip. Ya no volverá él a abrazarme.
                                     Siento un inmenso dolor que me aplasta el corazón. Le necesito a mi lado.
                                    Ya no volveré a besar a Pip. Ya no volverá a besarme cómo sólo él sabe hacerlo.
                                    ¡Qué desgracia tan enorme es estar aún viva!
                                    Le necesito a mi lado. Pensaba que envejecería conmigo. Que tendríamos hijos que no sustituirían al hijo que perdimos.
                                    Esos hijos serían nuestro consuelo en la vejez. ¿Qué será de mí ahora? ¿Qué será de mi vida ahora?
                                    Lo único que quiero hacer es llorar. Pero no me quedan lágrimas. Me he quedado seca por dentro.
                                    Ya no volveré a tocar a Pip.
                                    No entiendo nada. Era un joven fuerte y sano. ¿Por qué tuvo que enfermar?
                                   ¿Por qué tuvo que morir? ¿Por qué tuvo que dejarme sola con este dolor tan inmenso?
                                   ¡Estoy sola! Me moriré sola. ¿Dónde estás, Pip? ¡Llévame contigo donde quiera que estés! Pero no vuelvas a dejarme sola. ¡Te lo ruego, amor mío!



                           No vas a regresar. ¡Estás muerto!
                           Los muertos no regresan a la vida. Mi padre lo decía.
                           Me dice mis padres en sus cartas que debo de ser fuerte. Que debo de alegrarme por ti porque ya no volverás a sufrir nunca más. ¿Y qué pasa conmigo? ¿Qué pasa con mi sufrimiento?

sábado, 18 de julio de 2015

CARLOS FUENTES MACÍAS

Hola a todos.
Carlos Fuentes Macías es uno de los destacados autores que cultivaron el realismo mágico.
La cotidianidad se tiñó en las obras hispanoamericanas de toques sobrenaturales que parecían convivir con el día a día (como los poderes sobrenaturales de Clara, la protagonista de La Casa de los Espíritus, la gran novela de Isabel Allende, que eran vistos como algo normal en el seno de su familia).
Carlos Fuentes Macías nació panameño, pero acabó nacionalizándose mexicano y, de hecho, falleció en México D.F. hace tres años.
Es un conocido escritor, novelista, poeta e intelectual. Fue hijo de diplomático y él mismo llegó a ser diplomático.
Varias de sus obras han sido llevadas al cine, como La Cabeza de la Hidra. 
Aquí os dejo con una frase que resume la relación entre padres e hijos con bastante acierto:

Hay que llegar a saber que los hijos, vivos o muertos, felices o desdichados, activos o pasivos, tienen lo que el padre no tiene. Son más que el padre y más que ellos mismos. Nuestros hijos son los fantasmas de nuestra descendencia. El hijo es el padre del hombre.

 Portada de La Cabeza de la Hidra, de Carlos Fuentes Macías.

viernes, 19 de junio de 2015

LOS BESOS QUE NOS DIMOS: PHILIP

Hola a todos.
Aquí os traigo un pequeño y nuevo añadido a mi fanfic Los besos que nos dimos. 
Philip, el difunto marido de Faith, es el protagonista de este añadido.

-No fue justa mi muerte-se quejó amargamente Philip al hombre de barba blanca y larga que estaba a su lado-¡Teníamos muchos planes por delante!
                               Era espantoso acercarse a Faith cuando estaba dormida, posar sus labios sobre la mejilla de ésta y no sentir nada. Ella se sobresaltaba. Pensaba que estaba sintiendo la presencia de un fantasma. Y él sufría.
-Era tu sino-le explicó aquel hombre-Tu hora había llegado.
                                 Eran dos figuras que estaban paseando por el cementerio.
                                 Philip llevaba toda su vida evitando La Muerte. Estuvo a punto de morir cuando nació.
                                 Estuvo a punto de morir con diez años. Pero, en algún momento, tras muchos años esquivando La Muerte, ésta le había encontrado. Y le había separado del lado de Faith.
                                 Ya no volvería a abrazarla.
-¿Por qué he tenido que morir?-le preguntó con rabia al hombre que estaba a su lado.
                                 Ya habían pasado unos años desde su muerte. Faith intentaba rehacer su vida como podía.
                                 Incluso, se permitía el lujo de ser cortejada por algunos pretendientes. Aquellos hombres eran, en su mayoría, viudos y con hijos.
                                 Sin embargo, ninguno de aquellos pretendientes despertaba emoción alguna en Faith. Ninguno de ellos podía hacerle olvidar a Philip.
                                  La anciana Lizzie había muerto. Falleció dos años después de la muerte de Philip, tras una vida larga. El joven entendía la muerte de la anciana que había sido lo más parecido que había tenido a una abuela.
-¿Por qué no me respondes?-le increpó al hombre que tenía a su lado.
-Hemos hablado de este tema muchas veces-contestó el hombre con paciencia y con dulzura-Era el momento.
-¡No era el momento!
-Estuviste a punto de morir dos veces en el pasado. Si sobreviviste fue porque no había llegado tu hora. Pero el momento de tu muerte llegó. El tejido de tu vida se cortó. Esto no siempre es justo.
-¿Dónde están mis sueños?
                             A pesar de que había muerto en su momento, según aquel hombre, el espíritu de Philip se negaba a ascender al Cielo. Sólo quería estar cerca de Faith.
                              A veces, agitaba con suavidad las cortinas del salón. No se atrevía a manifestarse ante ella porque la gente pensaría que estaba loca y acabaría en aquel espantoso lugar. Bedlam...
                             De algún modo, Faith sentía que Philip estaba cerca de ella. No podía verle, pero, en cambio, sí podía sentirle. No podía hablar con él. Pero el espíritu del hombre que tanto había amado le hacía compañía.
                               No la dejaba sola nunca.
-Mis sueños estaban con Faith-se lamentó Philip-No pienso marcharme de aquí sin ella.
-Su momento todavía no ha llegado-le recordó el hombre que estaba a su lado.
-No me importa. Sé esperar.

miércoles, 17 de junio de 2015

ARGUMENTO DE "PLEAMAR"

Hola a todos.
Han pasado mucho tiempo desde que hice una entrada en este blog.
Por eso, he querido hacer esta entrada aquí. Para que le dé un poco el aire.
Os quiero contar el argumento de una de mis historias sin acabar.
Se trata de Pleamar. 
La acción transcurre en la isla de Tabarca, durante la década de 1880. Marina es una encantadora y dulce muchacha, hija de los marqueses de Astarloa, posiblemente, el matrimonio más rico y poderoso de toda la comarca. Samuel es, por el contrario, el hijo de los criados que están al servicio de los marqueses. Ambos se conocen desde que eran niños. Han jugado juntos y han crecido juntos. Pero deben de separar sus caminos debido a sus orígenes dispares. Por eso mismo, Marina se está dejando cortejar por un adinerado aristócrata y Samuel galantea a Aledis, una joven huérfana que trabaja como modista. Sin embargo, un sentimiento mucho más fuerte que los convencionalismos sociales les une, aunque ellos luchen por resistirse. ¿Qué harán?

 Os presento la isla de Tabarca, el precioso lugar donde tiene se sitúa esta historia.


martes, 24 de marzo de 2015

AÑADIDO A "LOS BESOS QUE NOS DIMOS"

Hola a todos.
Os dejo con un nuevo añadido a mi fanfic Los besos que nos dimos. 
En mi idea original, esta que Philip le dejara a Faith una carta que había escrito antes de su boda y que, después de su muerte, ella leería.
Finalmente, lo descarté. Pero llegué a escribir una escena donde la carta se lee durante el funeral de Philip.
Os la dejo.

                 El sacerdote leyó durante el responso una misiva que, según él, escribió Philip el día en el que se casó con Faith. Decía así:

“Mi querida Faith:
Si estás leyendo estas líneas es porque estoy muerto. No, no se trata de ninguna broma. Tú y yo hemos vivido mucho y con gran intensidad. Tarde o temprano, la vida acaba pasándonos factura. Si no quiero que leas esta carta es porque no quiero asustarte. No me atrevo a hablarte con sinceridad por esa misma razón. Y menos hoy, el día de nuestra boda. No es que te quiera menos por ocultarte esta misiva, sino porque piensas que soy inmortal y que nada puede conmigo. Te equivocas porque no soy tan fuerte como piensas ni puedo con todo. Desearía morir entre tus brazos porque sólo tú eres la fuerza que me impulsará a mirar a La Muerte a la cara. Eres, además, la persona más fuerte que conozco y sé que lo estarás pasando muy mal en el momento de leerse estas líneas.
Te sentirás muy sola, me lo imagino. Pero quiero que te des cuenta de que no estás del todo sola. A tu alrededor hay gente que te quiere.
Y me tienes a mí que, aunque no me veas, estaré siempre a tu lado, cuidándote, protegiéndote, como llevo haciendo desde que te conocí.
Sé que todo el tiempo que pase a tu lado me sabrá a poco tiempo. Aunque vivamos juntos mil años.
Has sabido mirar en mi corazón.
Has ido más allá de mis orígenes, amor mío. Has sabido ser fuerte.
Te amo por ello. Te admiro por ello.
Quiero pasar toda la vida a tu lado. Pero soy consciente de que eso podría no suceder.
No quiero ponerme triste. Y no quiero llorar en un día tan feliz como éste. Es el día de nuestra boda. Unimos nuestras vidas para siempre, amor mío.
No veo la hora de verte ante el Altar. Oigo a mi madre llamarme a gritos.
Es la hora de irse. Pronto, nos encontraremos.
Uniremos nuestras vidas para siempre. Es el día más feliz de mi vida. Vas a convertirte en mi esposa, Faith.
Y yo me convertiré en tu marido. Deseo hacerte feliz. Quiero que seas la mujer más dichosa del mundo.
No sé si tendremos hijos. Pero sí sé que estaremos juntos. Para mí, es suficiente. Y quiero que sea suficiente también para ti. Quiero pensar que vamos a hacernos viejos juntos.
¿Tú también lo crees, Faith?
 Uno piensa que La Muerte significa la separación de dos personas que se aman y no es verdad porque el amor no termina con La muerte. No el amor que es verdadero. Me queda el consuelo de saber que un día volveremos a estar juntos. Piensa en mí a menudo, pero no te encierres en ti misma. Sal y diviértete y no te atormentes pensando que obras mal. No quiero que te quedes en casa llorando por mí, aunque pienses que es muy frívolo esto que te digo. Quiero  que seas feliz, pese a mi ausencia. Tu felicidad es lo único que me importa.
Ya falta menos. Dentro de muy poco, estaremos casados.
Viviremos dónde tú quieras. Iremos de viaje de novios por toda Europa. O iremos adónde tú quieras ir.
Lo cierto es que eso no me importa mucho. Tan sólo me importa lo que está por venir.
Convertirme en tu esposo. Te amaré siempre, mi querida Faith. Le doy gracias a Dios por haberte conocido. Y sólo le pido a Dios que me permita poder estar contigo siempre.
A veces, tengo la sensación de que se me está concediendo más vida de la que debería de haber tenido. Mi madre me contó que nací prematuro. Estuve muy enfermo.
Pienso que debí de haber muerto cuando nací. Mi madre me pide, asustada, que no diga tonterías. Pero, a veces, tengo el temor de que mi tiempo no tardará en llegar. No quiero asustarte con estas cosas.
Hoy, es un día de alegría para nosotros.
Te amo, Faith, y siempre te amaré.
Philip.”

            En su carta, su esposo le aseguraba que no estaba sola, que tenía a su alrededor a un montón de gente que la quería.

martes, 24 de febrero de 2015

FOTO DE CÙ SÌTH

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir con vosotros esta foto que he encontrado navegando por Internet de Cù Sìth. 
Este ser de la Mitología Escocesa juega un papel muy importante en una novela que escribí hace muchos años, El aullido. 
Una joven escocesa viuda, Meegan, está agonizando. Afirma haber escuchado aullar a este tenebroso ser dos veces y que, cuando escuche su tercer aullido, morirá. Senga, la hermana menor de Meegan, la cuida devotamente. Sin embargo, Senga se ha enamorado del joven Loch. Un amor que es correspondido. Sin embargo, Loch guarda un tenebroso secreto. Y está relacionado con el aterrador Cù Sìth. 
Este ser es de color verde. Tiene el tamaño de un toro. Y está cubierto por pelo de color verde. Sus patas se asemejan a las manos de un hombre. Y su cola es larga y enroscada. Vive en los páramos de Escocia y se mueven en línea recta, dejando sus pisadas por la nieve.
Sus aullidos pueden escucharse a kilómetros de distancia desde donde esté y cualquiera que le escuche, debe de ponerse a salvo porque, de lo contrario, morirá.
Se le considera una especie de Enviado de La Muerte, ya que se lleva las almas de los que fallecen tras escuchar sus aullidos.
Os dejo con una foto que he encontrado de él navegando por Internet.

martes, 10 de febrero de 2015

CERCA DEL MANANTIAL

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi relato Cerca del manantial. 
En esta ocasión, veremos cómo Rebeca recibe la visita de Carlos, quién no sabe qué hacer para acabar con las dudas que tiene Alicia.

-Buenas tardes, señorita-la saludó aquel joven que Rebeca había visto muy poco.
                           Sin embargo, sabía perfectamente de quién se trataba. Era Carlos, el joven del que Alicia se había enamorado.
                           Rebeca lo recibió en el salón. Tenía la sospecha de que Carlos había ido a visitarla por un motivo relacionado con Alicia.
                           Lo invitó a que tomara asiento a su lado en el sofá. Carlos había decidido recurrir a Rebeca como única opción. Tenía la sensación de que Alicia le evitaba.
-Me alegro de conocer a mi futuro primo político de una forma más oficial-afirmó Rebeca. Carlos la miró con estupor-No se inquiete.
-¿Acaso su prima le ha hablado de mí?-inquirió.
-Ha venido a verme porque Alicia ha resultado ser más cabezota de lo que aparentaba. Le ama, pero, al mismo tiempo, le evita.
-Si he venido a verla, es porque no sé qué hacer. Alicia y usted están muy unidas. Y yo estoy muy enamorado de Alicia. Quiero estar con ella. No entiendo el porqué actúa de ese modo.
-Mi prima es una persona muy leal. Creí morir cuando me enteré que mi prometido había muerto en Tetúan. Nunca he entendido lo que se nos ha perdido allí. Antes, le daba la razón a Lucas, mi prometido. Ahora, pienso que los dos estábamos equivocados.
-Cuando usted cayó enferma, Alicia la estuvo cuidando de manera abnegada.
-Lo que me ha pasado le ha influido mucho. Además, mi tía Anabel también sufrió mucho cuando murió mi tío. Le ha cambiado el carácter. Se querían muchísimo. Alicia no quiere sufrir. Piensa que usted terminará abandonándola.
                          Eso era algo que Carlos desconocía por completo. Jamás se le había pasado por la cabeza la idea de abandonar a Alicia.
-He estado en el Ejército-le contó a Rebeca-He estado peleando. Y no quiero regresar al frente.
                         Si estaba allí era porque quería olvidar. Quería olvidar que había sido soldado. Quería borrar de su mente todos los horrores que había presenciado. Se había distanciado de su familia porque su padre no entendía el porqué su hijo no quería hacer carrera en el Ejército. Estaba cansado de ver morir a personas. El enemigo también era un ser humano.
-Debe de armarse de paciencia-le exhortó Rebeca-Presionar a Alicia sería un terrible error. La llevaría a alejarse de su lado. Mirándole a los ojos, veo lo mucho que la ama.
                        Carlos pensó en Alicia y notó cómo el corazón le daba un vuelco. Alicia era lo mejor que le había pasado en la vida. Le había hecho sentirse nuevamente persona cuando había querido esconderse del mundo. Alicia era su vida.