Hola a todos.
Hago esta entrada para anunciaros que voy a borrar de este blog mi relato El no muerto.
Empecé a subirlo hace algún tiempo, pero sólo subí un fragmento. Está sin terminar. Mi deseo es corregir lo que no me gusta, terminarlo y enviarlo a una editorial.
Es un relato romántico y algo gótico a la vez que espero que, algún día, vea la luz.
Lamento mucho las molestias.
¡Mil gracias por todo!
Blog de novela romántica en particular y de todo un poco en general. El blog de mis fanfics.
miércoles, 4 de febrero de 2015
martes, 3 de febrero de 2015
ESCENA ELIMINADA DE MI NOVELA "LO QUE CALLAMOS"
Hola a todos.
Aquí os traigo una escena eliminada de mi novela Lo que callamos.
Deseo que os guste.
¡Vamos a ver lo que pasa!
El verano de 1984 transcurrió para Martín y para María Catalina en una nube. Pasaban todo el día juntos. Se besaban mucho. Gracias a Martín, María Catalina aprendió a besar. Le devolvía a Martín todos los besos que se daban. Y Martín aprendió a besar como a María Catalina le gustaba. Lo último que quería era discutir con ella. Martín acariciaba a María Catalina por encima de la ropa, pero la chica se ponía tensa cuando él hacía eso.

Aquí os traigo una escena eliminada de mi novela Lo que callamos.
Deseo que os guste.
¡Vamos a ver lo que pasa!
El verano de 1984 transcurrió para Martín y para María Catalina en una nube. Pasaban todo el día juntos. Se besaban mucho. Gracias a Martín, María Catalina aprendió a besar. Le devolvía a Martín todos los besos que se daban. Y Martín aprendió a besar como a María Catalina le gustaba. Lo último que quería era discutir con ella. Martín acariciaba a María Catalina por encima de la ropa, pero la chica se ponía tensa cuando él hacía eso.
-No lo hagas-le pedía-Tengo miedo.
-No tengas miedo-insistía Martín.
Pero se contenía para
no hacer enfadar a María Catalina.
Martín pasaba muchas
tardes ensayando. Sus amigos y él habían decidido formar una banda de rock. Los
habitantes de Toralla estaban un poco hartos. La música que salía del garaje
que habían alquilado se oía en toda la isla. Música infernal, decían algunos.
Pero Martín se olvidaba del mundo cuando cogía su guitarra eléctrica. Cuando
ponía la radio. Cuando escuchaba a sus grupos de rock favorito.
Se oye comentar a las gentes del lugar
Los rockeros no son buenos.
Si no te portas bien
Te echarás pronto a perder.
María Catalina y sus
amigas acudían al garaje donde ensayaba la banda.
-Martín no deja de mirarte-le apostillaba su amiga Alba.
María Catalina se
ponía roja. Mientras Martín tocaba la guitarra, no dejaba de mirarla. Eso la
hacía sentirse halagada. Sin embargo, al chico le daba por hacer locuras. Como
intentar estrellar su guitarra contra el suelo. Decía que lo había visto hacer
en un grupo de rock que había ido a actuar a Aplauso.
-¡No hagas eso!-le gritaban las amigas de María Catalina.
-¿Tú sabes lo que cuesta una guitarra?-le regañaba Victoria.
-¡Ni idea!-contestaba Martín-Me la regaló un tío de mi vieja.
-Sí…-decía el chico que estaba a la batería-El que sufre demencia
senil. ¿No?
-Ése mismo…
María Catalina se
preguntaba así misma qué era lo que había visto en Martín que le gustaba tanto.
Ni ella misma lo sabía a ciencia cierta.

lunes, 2 de febrero de 2015
NUEVO MICRORRELATO RELACIONADO CON "LOS BESOS QUE NOS DIMOS"
Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo microrrelato (a ver si le cojo práctica). Esta vez, está relacionado con mi fanfic Los besos que nos dimos.
Confieso que Faith es un personaje al que le he cogido muchísimo cariño. Es una mujer que ha amado con todo su ser y que, de forma trágica, se ha quedado sola.
¿Qué le ocurrirá?
Faith llevaba unos pocos días en Londres cuando recibió la invitación de lady Olivia.
Salieron a dar un paseo por el conocido como Jardín Italiano, en la parte noroeste de los Kensington Gardens. Faith encontró a Olivia junto a una de las cuatro fuentes que hay allí. Se vieron a una hora donde había más gente.
-Me alegro muchísimo de verte-afirmó lady Olivia cuando Faith llegó a su altura-Tienes mejor aspecto.
-Lo mismo puede decirse de ti-corroboró la joven.
Se saludaron besándose en ambas mejillas.
Lady Olivia se cogió del brazo de Faith para caminar.
Había echado mucho de menos a la joven. Faith parecía haber recuperado el color a su regreso de Bath. Le había hecho mucho bien haber podido conocer a los Ogden. Haber podido hablar con ellos acerca de Philip. Le habría gustado haber podido hablar con lady Charlotte acerca de Geordie Blaine, el verdadero padre de Philip.
Pero era un tema que todavía le hería a lady Charlotte. No quería ni mencionar al hombre que le había dejado a Philip en las entrañas. Por ese motivo, Faith decidió no mencionárselo.
Sin embargo, sentía que debía de buscarle. Debía de tener familia. A lo mejor, su familia sí querría saber más cosas de Philip.
Aquí os traigo un nuevo microrrelato (a ver si le cojo práctica). Esta vez, está relacionado con mi fanfic Los besos que nos dimos.
Confieso que Faith es un personaje al que le he cogido muchísimo cariño. Es una mujer que ha amado con todo su ser y que, de forma trágica, se ha quedado sola.
¿Qué le ocurrirá?
Faith llevaba unos pocos días en Londres cuando recibió la invitación de lady Olivia.
Salieron a dar un paseo por el conocido como Jardín Italiano, en la parte noroeste de los Kensington Gardens. Faith encontró a Olivia junto a una de las cuatro fuentes que hay allí. Se vieron a una hora donde había más gente.
-Me alegro muchísimo de verte-afirmó lady Olivia cuando Faith llegó a su altura-Tienes mejor aspecto.
-Lo mismo puede decirse de ti-corroboró la joven.
Se saludaron besándose en ambas mejillas.
Lady Olivia se cogió del brazo de Faith para caminar.
Había echado mucho de menos a la joven. Faith parecía haber recuperado el color a su regreso de Bath. Le había hecho mucho bien haber podido conocer a los Ogden. Haber podido hablar con ellos acerca de Philip. Le habría gustado haber podido hablar con lady Charlotte acerca de Geordie Blaine, el verdadero padre de Philip.
Pero era un tema que todavía le hería a lady Charlotte. No quería ni mencionar al hombre que le había dejado a Philip en las entrañas. Por ese motivo, Faith decidió no mencionárselo.
Sin embargo, sentía que debía de buscarle. Debía de tener familia. A lo mejor, su familia sí querría saber más cosas de Philip.
jueves, 29 de enero de 2015
UN CABALLERO PERFECTO
Hola a todos.
Y aquí os traigo el pequeño epílogo de mi historia Un caballero perfecto.
¡Muchísimas gracias a todos por estar ahí leyéndola!
Me habéis ayudado a terminarla.
Poco a poco, los rosales que había plantado Martha empezaron a crecer. No tardarían mucho tiempo en florecer.
Entonces, ocurrió algo repentino, ya que Lauren se enamoró. El joven que la conquistó fue un vecino de la isla. Tenía un pequeño negocio de carpintería.
Phoebe la vio besándose con él cerca del castillo de Lennox.
Para entonces, Daphne había abandonado Inchmurrin.
Había tomado un barco que la llevaba a México. Quería empezar su viaje por el continente americano en aquel país. Le había prometido a sus primas que les escribiría. Y que regresaría algún día.
Bárbara, mientras, estaba muy ilusionada con su pretendiente. Era un joven que se desvivía por ella. Llegaron a enamorarse de manera sincera y honesta.

Martha aprendió a dejarse llevar por la pasión que le inspiraba Charles. Era feliz cuando se quedaba a solas en la habitación con su marido. Todas las noches...
Y era feliz cuando Charles y ella yacían desnudos en la cama.
Era feliz cuando Charles se apoderaba de su boca con auténtica ansia en un beso voraz. Era feliz cuando la lengua de su marido recorría sus senos.
Sentía que todo estaba en orden.
Y aquí os traigo el pequeño epílogo de mi historia Un caballero perfecto.
¡Muchísimas gracias a todos por estar ahí leyéndola!
Me habéis ayudado a terminarla.
Poco a poco, los rosales que había plantado Martha empezaron a crecer. No tardarían mucho tiempo en florecer.
Entonces, ocurrió algo repentino, ya que Lauren se enamoró. El joven que la conquistó fue un vecino de la isla. Tenía un pequeño negocio de carpintería.
Phoebe la vio besándose con él cerca del castillo de Lennox.
Para entonces, Daphne había abandonado Inchmurrin.
Había tomado un barco que la llevaba a México. Quería empezar su viaje por el continente americano en aquel país. Le había prometido a sus primas que les escribiría. Y que regresaría algún día.
Bárbara, mientras, estaba muy ilusionada con su pretendiente. Era un joven que se desvivía por ella. Llegaron a enamorarse de manera sincera y honesta.

Martha aprendió a dejarse llevar por la pasión que le inspiraba Charles. Era feliz cuando se quedaba a solas en la habitación con su marido. Todas las noches...
Y era feliz cuando Charles y ella yacían desnudos en la cama.
Era feliz cuando Charles se apoderaba de su boca con auténtica ansia en un beso voraz. Era feliz cuando la lengua de su marido recorría sus senos.
Sentía que todo estaba en orden.
FIN
miércoles, 28 de enero de 2015
UN CABALLERO PERFECTO
Hola a todos.
Aquí os traigo el final de mi historia Un caballero perfecto.
Espero que os haya gustado la historia de amor entre Martha y Charles. Lo cierto es que estoy muy contenta de que haya llegado a su fin.
Y, mañana, un pequeñísimo epílogo. Puede
que le haga algún añadido más adelante, aunque no lo sé con seguridad.
¡Vamos a ver lo que ocurre entre Martha y Charles!
Después de su boda, Martha se marchó a vivir a la casa de los Woolf.
Sus cuñadas agradecieron la presencia de Martha en casa. A la joven se le ocurrió la idea de empezar a coser los vestidos de las mujeres de la isla a cambio de dinero. A Lauren le pareció mala la idea de convertirse en las modistas de Inchmurrin. Sin embargo, Phoebe aplaudió aquella idea porque era mejor ganarse la vida con su trabajo
que morirse de hambre.
Charles recibió la ayuda de Bennet para
terminar de arreglar la casa. De algún modo, el poder conocer sus orígenes reales ayudó a Charles a entender muchas cosas. Se había perdonado así mismo hacía algún tiempo de la muerte de Anthony. Espero que haya alcanzado la paz donde quiera que esté
, pensaba Charles cuando contemplaba la casa donde su familia y él vivían.
-Amor mío...-le llamaba Martha.
Entonces, Charles acudía a ella. La besaba. Y se sentía el hombre más feliz del mundo.
La noticia de la ruptura del compromiso de Bárbara causó cierta conmoción en la alta sociedad escocesa.
-Pasará en cuanto estalle otro escándalo-le comentó Cynthia a su hija mayor-No te preocupes por nada.
Al cabo de algún tiempo, un joven que pasaba el verano en Inchmurrin y era oriundo de Glasgow, quedó prendado de la belleza de Bárbara. Decidió quedarse en la isla más tiempo para poder cortejarla.
Se les empezó a ver paseando por los alrededores del castillo de Lennox.
Y también se pudo ver a aquel joven besando la mano de Bárbara.
Daphne anunció a sus tíos su intención de hacer un viaje por todo el continente americano, de Norte a Sur. Su intención era poder reencontrar la paz que había perdido hacía muchísimo tiempo. Necesitaba estar sola para poder reflexionar con calma.
Una parte de ella, seguía amando a Anthony. A pesar del dolor que le había infringido.
Recordaba los buenos tiempos, al inicio de su matrimonio. Anthony era muy rico. Él fue el que se encargó de arruinar a su familia. Jugaba mucho. Bebía mucho.
Tenía muchas amantes. Incluso, se gastaba el dinero en comprarles toda clase de caprichos.
-¡Era un hijo de perra!-bramó Henry furioso-Perdónanos, querida.
-No puedo hablar mal de los muertos, pero deseo que se esté pudriendo en el Infierno-afirmó Cynthia con voz dura-No hemos sabido protegerte, Daphne. Le hemos fallado a tu padre. Y te hemos fallado a ti.
-No pasa nada-le aseguró su sobrina-Nadie vio cómo era Tony realmente. Yo misma me puse una venda en los ojos para no ver la realidad. Sólo quería estar con él.
Henry y Cynthia se vieron obligados a dejarla partir.
La abrazaron con cariño.
-Vuelve cuando sientas que todos tus demonios han quedado atrás-le pidió Cynthia con dulzura-Siempre serás una hija más para nosotros.
A pesar de sus reservas, Lauren acabó ayudando a Martha y a Phoebe en su labor como modistas. Mistress Woolf lo único que pedía era estar tranquila y, por lo visto, tanto su nuera como sus hijas ganaban dinero
. Se les daba bien coser y las mujeres de la isla eran de gustos sencillos.
-Es mejor esto que morirnos de hambre-afirmó en una ocasión Phoebe mientras cosían.
Las lágrimas caían sin control por las mejillas de Lauren, quien estaba haciendo el dobladillo a una falda. Esto no puede
estar pasándome a mí, se decía una y otra vez.
-Nunca volveremos a disponer de la riqueza que tuvimos una vez-recordó Phoebe.
-Entonces, éramos felices-se lamentó Lauren.
-Estamos saliendo adelante y Charles nos está
ayudando mucho. Para mí, eso es lo único que me importa.
Al mes de casarse, Martha plantó unos
cuantos rosales en el jardín.
-¿Crees que las rosas darán su fruto algún día?-le preguntó Charles, cuando
se acercó a ella en el jardín.
Martha se echó a reír. Quería ayudar a su marido en la reparación de la casa.
Ya estaba adecentada por dentro.
-Veremos montones de flores en este
jardín-respondió Martha-Yo misma me encargaré de cuidarlas. Las regaré todos los días. Les arrancaré las malas hierbas.
Charles pensó en su hermano Anthony. ¿Había sido él también
una mala hierba?
Lauren no paraba
de llorar. Phoebe se había resignado a su suerte. Y mistress Woolf se lamentaba por todo lo que había pasado.
-Sólo espero que la dicha nos llegue un día a todos-afirmó Charles.
Y besó con pasión la boca de Martha.
Aquí os traigo el final de mi historia Un caballero perfecto.
Espero que os haya gustado la historia de amor entre Martha y Charles. Lo cierto es que estoy muy contenta de que haya llegado a su fin.
Y, mañana, un pequeñísimo epílogo. Puede
que le haga algún añadido más adelante, aunque no lo sé con seguridad.¡Vamos a ver lo que ocurre entre Martha y Charles!
Después de su boda, Martha se marchó a vivir a la casa de los Woolf.
Sus cuñadas agradecieron la presencia de Martha en casa. A la joven se le ocurrió la idea de empezar a coser los vestidos de las mujeres de la isla a cambio de dinero. A Lauren le pareció mala la idea de convertirse en las modistas de Inchmurrin. Sin embargo, Phoebe aplaudió aquella idea porque era mejor ganarse la vida con su trabajo
que morirse de hambre.Charles recibió la ayuda de Bennet para
terminar de arreglar la casa. De algún modo, el poder conocer sus orígenes reales ayudó a Charles a entender muchas cosas. Se había perdonado así mismo hacía algún tiempo de la muerte de Anthony. Espero que haya alcanzado la paz donde quiera que esté
, pensaba Charles cuando contemplaba la casa donde su familia y él vivían.-Amor mío...-le llamaba Martha.
Entonces, Charles acudía a ella. La besaba. Y se sentía el hombre más feliz del mundo.
La noticia de la ruptura del compromiso de Bárbara causó cierta conmoción en la alta sociedad escocesa.
-Pasará en cuanto estalle otro escándalo-le comentó Cynthia a su hija mayor-No te preocupes por nada.
Al cabo de algún tiempo, un joven que pasaba el verano en Inchmurrin y era oriundo de Glasgow, quedó prendado de la belleza de Bárbara. Decidió quedarse en la isla más tiempo para poder cortejarla.
Se les empezó a ver paseando por los alrededores del castillo de Lennox.
Y también se pudo ver a aquel joven besando la mano de Bárbara.
Daphne anunció a sus tíos su intención de hacer un viaje por todo el continente americano, de Norte a Sur. Su intención era poder reencontrar la paz que había perdido hacía muchísimo tiempo. Necesitaba estar sola para poder reflexionar con calma.
Una parte de ella, seguía amando a Anthony. A pesar del dolor que le había infringido.
Recordaba los buenos tiempos, al inicio de su matrimonio. Anthony era muy rico. Él fue el que se encargó de arruinar a su familia. Jugaba mucho. Bebía mucho.
Tenía muchas amantes. Incluso, se gastaba el dinero en comprarles toda clase de caprichos.
-¡Era un hijo de perra!-bramó Henry furioso-Perdónanos, querida.
-No puedo hablar mal de los muertos, pero deseo que se esté pudriendo en el Infierno-afirmó Cynthia con voz dura-No hemos sabido protegerte, Daphne. Le hemos fallado a tu padre. Y te hemos fallado a ti.
-No pasa nada-le aseguró su sobrina-Nadie vio cómo era Tony realmente. Yo misma me puse una venda en los ojos para no ver la realidad. Sólo quería estar con él.
Henry y Cynthia se vieron obligados a dejarla partir.
La abrazaron con cariño.
-Vuelve cuando sientas que todos tus demonios han quedado atrás-le pidió Cynthia con dulzura-Siempre serás una hija más para nosotros.
A pesar de sus reservas, Lauren acabó ayudando a Martha y a Phoebe en su labor como modistas. Mistress Woolf lo único que pedía era estar tranquila y, por lo visto, tanto su nuera como sus hijas ganaban dinero
. Se les daba bien coser y las mujeres de la isla eran de gustos sencillos.-Es mejor esto que morirnos de hambre-afirmó en una ocasión Phoebe mientras cosían.
Las lágrimas caían sin control por las mejillas de Lauren, quien estaba haciendo el dobladillo a una falda. Esto no puede
estar pasándome a mí, se decía una y otra vez.-Nunca volveremos a disponer de la riqueza que tuvimos una vez-recordó Phoebe.
-Entonces, éramos felices-se lamentó Lauren.
-Estamos saliendo adelante y Charles nos está
ayudando mucho. Para mí, eso es lo único que me importa.Al mes de casarse, Martha plantó unos
cuantos rosales en el jardín.-¿Crees que las rosas darán su fruto algún día?-le preguntó Charles, cuando
se acercó a ella en el jardín.Martha se echó a reír. Quería ayudar a su marido en la reparación de la casa.
Ya estaba adecentada por dentro.
-Veremos montones de flores en este
jardín-respondió Martha-Yo misma me encargaré de cuidarlas. Las regaré todos los días. Les arrancaré las malas hierbas.Charles pensó en su hermano Anthony. ¿Había sido él también
una mala hierba?Lauren no paraba
de llorar. Phoebe se había resignado a su suerte. Y mistress Woolf se lamentaba por todo lo que había pasado.-Sólo espero que la dicha nos llegue un día a todos-afirmó Charles.
Y besó con pasión la boca de Martha.
martes, 27 de enero de 2015
UN CABALLERO PERFECTO
Hola a todos.
Entre hoy y mañana, pienso terminar esta historia porque siento que es lo que toca.
Es bueno terminar lo que uno tiene a medias antes de empezar con un nuevo proyecto.
¡Hoy, nos vamos de boda!
Daphne no tenía muchas ganas de acudir a la boda de su prima con el joven que había sido su cuñado.
-No has puesto cara de sorpresa-observó Phoebe cuando acudió a visitarla una tarde y le contó que Anthony la había dejado también a ella en la ruina.
Daphne miró la chimenea del salón que estaba encendida.
-¡Di algo!-insistió Phoebe, poniéndose nerviosa.
-Tony nunca me amó como yo le amaba a él-se lamentó Daphne, pero ya no había amargura en su voz-Sólo me quería por mi dinero. Fui una tonta al pensar que podía amarme de verdad.
Phoebe se acercó a su cuñada y le dio un beso en la mejilla.
-Mi hermano nos engañó a todos-afirmó con dolor-A veces, siento que le odio con todas mis fuerzas por lo que nos ha hecho.
Daphne sentía verdadero dolor cuando veía a Martha y a Charles besándose.
Henry y Cynthia se mostraron comprensivos con Bárbara cuando la joven les anunció que no quería seguir adelante con el compromiso. Le preguntaron si lo había pensado bien. Bárbara había tomado una decisión con respecto a su vida.
-Lo que más lamento es el daño que os pueda causar con mi decisión-se sinceró la joven-El escándalo que se organizará.
-Lo importante es que tú seas feliz-afirmó Henry-No pudimos proteger a tu prima de ese malnacido. No queremos que tú corras la misma suerte que corrió ella.
Sin embargo, Daphne accedió a asistir a la boda entre Martha y Charles.
Tuvo que reconocer que su prima estaba realmente hermosa con aquel vestido de color blanco.

Los ojos de Charles brillaron cuando Martha entró en la capilla de la isla cogida del brazo de su padre. Se dirigieron lentamente hacia el Altar.
Fue una boda sencilla a la que acudieron pocos invitados, pero los novios lo prefirieron así.
Charles buscó con la mirada a su verdadero padre, a Bennet, quien se había afeitado y lucía un traje nuevo que le había regalado Henry. Había orgullo en los ojos de aquel hombre que sentía que había recuperado al hijo que le habían arrebatado una vez.
Charles le cogió la mano durante unos instantes y se la oprimió con fuerza.
La boda se había organizado muy deprisa.
Se celebró una pequeña fiesta para anunciar el compromiso. Mientras la noticia del mismo era anunciada en todos los periódicos de Escocia, se llevaron a cabo los preparativos a gran velocidad. Casi al mismo tiempo, se hacían públicas las amonestaciones.
Mistress Woolf fue la madrina de aquel enlace. Y tanto Phoebe como Lauren acudieron a él.
No fue sólo un beso el que se dieron Martha y Charles cuando el sacerdote les declaró marido y mujer. Se besaron muchas veces, sintiéndose los seres más dichosos del planeta.
-¡Vivan los novios!-gritó Bárbara, que reía y lloraba a la vez.
Entre hoy y mañana, pienso terminar esta historia porque siento que es lo que toca.
Es bueno terminar lo que uno tiene a medias antes de empezar con un nuevo proyecto.
¡Hoy, nos vamos de boda!
Daphne no tenía muchas ganas de acudir a la boda de su prima con el joven que había sido su cuñado.
-No has puesto cara de sorpresa-observó Phoebe cuando acudió a visitarla una tarde y le contó que Anthony la había dejado también a ella en la ruina.
Daphne miró la chimenea del salón que estaba encendida.
-¡Di algo!-insistió Phoebe, poniéndose nerviosa.
-Tony nunca me amó como yo le amaba a él-se lamentó Daphne, pero ya no había amargura en su voz-Sólo me quería por mi dinero. Fui una tonta al pensar que podía amarme de verdad.
Phoebe se acercó a su cuñada y le dio un beso en la mejilla.
-Mi hermano nos engañó a todos-afirmó con dolor-A veces, siento que le odio con todas mis fuerzas por lo que nos ha hecho.
Daphne sentía verdadero dolor cuando veía a Martha y a Charles besándose.
Henry y Cynthia se mostraron comprensivos con Bárbara cuando la joven les anunció que no quería seguir adelante con el compromiso. Le preguntaron si lo había pensado bien. Bárbara había tomado una decisión con respecto a su vida.
-Lo que más lamento es el daño que os pueda causar con mi decisión-se sinceró la joven-El escándalo que se organizará.
-Lo importante es que tú seas feliz-afirmó Henry-No pudimos proteger a tu prima de ese malnacido. No queremos que tú corras la misma suerte que corrió ella.
Sin embargo, Daphne accedió a asistir a la boda entre Martha y Charles.
Tuvo que reconocer que su prima estaba realmente hermosa con aquel vestido de color blanco.

Los ojos de Charles brillaron cuando Martha entró en la capilla de la isla cogida del brazo de su padre. Se dirigieron lentamente hacia el Altar.
Fue una boda sencilla a la que acudieron pocos invitados, pero los novios lo prefirieron así.
Charles buscó con la mirada a su verdadero padre, a Bennet, quien se había afeitado y lucía un traje nuevo que le había regalado Henry. Había orgullo en los ojos de aquel hombre que sentía que había recuperado al hijo que le habían arrebatado una vez.
Charles le cogió la mano durante unos instantes y se la oprimió con fuerza.
La boda se había organizado muy deprisa.
Se celebró una pequeña fiesta para anunciar el compromiso. Mientras la noticia del mismo era anunciada en todos los periódicos de Escocia, se llevaron a cabo los preparativos a gran velocidad. Casi al mismo tiempo, se hacían públicas las amonestaciones.
Mistress Woolf fue la madrina de aquel enlace. Y tanto Phoebe como Lauren acudieron a él.
No fue sólo un beso el que se dieron Martha y Charles cuando el sacerdote les declaró marido y mujer. Se besaron muchas veces, sintiéndose los seres más dichosos del planeta.
-¡Vivan los novios!-gritó Bárbara, que reía y lloraba a la vez.
lunes, 26 de enero de 2015
TERCER MICRORRELATO DE "UN CABALLERO PERFECTO"
Hola a todos.
Ésta es una de las muchas historias que tengo pendientes por terminar, Un caballero perfecto.
Para poder avanzar con ella, he escrito este microrrelato, el tercero, que formará parte de la historia.
¡Vamos a ver lo que pasa hoy entre Martha y Charles!
Es una gran alegría el haber dejado de esconderme.
El que Charles venga a verme todas las tardes y podamos encontrarnos en el salón de mi casa.

Es una alegría inmensa saber que mis padres, Bárbara y Daphne aceptan nuestra relación, a pesar de todo. Porque ya es hora de que vayamos dejando atrás el pasado.
Es, sobre todo, una grandísima alegría el poder besar a Charles. Y que él pueda besarme.
-¡Vamos a fijar fecha para nuestra boda, Martha!-me sugiere.
-¿No te parece que es un poco precipitado?-le pregunto, todavía atónita.
-Hemos yacido juntos ya dos veces, Martha. Además, yo no quiero esperar más tiempo.
Yo tampoco quiero esperar más tiempo. Bárbara ya ha tomado su decisión. Ha decidido romper su compromiso. No es normal que una joven esté tanto tiempo sin ver al hombre con el que va a casarse.
Ésta es una de las muchas historias que tengo pendientes por terminar, Un caballero perfecto.
Para poder avanzar con ella, he escrito este microrrelato, el tercero, que formará parte de la historia.
¡Vamos a ver lo que pasa hoy entre Martha y Charles!
Es una gran alegría el haber dejado de esconderme.
El que Charles venga a verme todas las tardes y podamos encontrarnos en el salón de mi casa.

Es una alegría inmensa saber que mis padres, Bárbara y Daphne aceptan nuestra relación, a pesar de todo. Porque ya es hora de que vayamos dejando atrás el pasado.
Es, sobre todo, una grandísima alegría el poder besar a Charles. Y que él pueda besarme.
-¡Vamos a fijar fecha para nuestra boda, Martha!-me sugiere.
-¿No te parece que es un poco precipitado?-le pregunto, todavía atónita.
-Hemos yacido juntos ya dos veces, Martha. Además, yo no quiero esperar más tiempo.
Yo tampoco quiero esperar más tiempo. Bárbara ya ha tomado su decisión. Ha decidido romper su compromiso. No es normal que una joven esté tanto tiempo sin ver al hombre con el que va a casarse.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)