viernes, 8 de noviembre de 2013

NUNCA TE ENAMORES DE UN HOMBRE LOBO

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir una especie de epílogo de mi relato Nunca te enamores de un hombre lobo. 
Está dividido en dos partes y está contado en primera persona por sus protagonistas: Rose y Lucien.
La primera parte, dejaremos que sea Rose quien hable.

-Éste es mi lugar favorito cuando me transformo-me explica Lucien-Siento, aún siendo una bestia, una extraña paz. Vengo aquí casi sin darme cuenta.
-Es un sitio precioso-comento.
                     Nos encontramos en la conocida como Cueva de la Crucifixión. Está cerca de los acantilados.
-¿Y qué haces aquí?-inquiero.
-Recuerdo vagamente comer animales-contesta Lucien-Y, después, venir aquí. Una bestia que busca la paz.
-No eres una bestia, Lucien.
                   Mi primo me sonríe con tristeza. La Luna empieza hoy con el Cuatro Creciente. No tardará mucho en llegar, de nuevo, la Luna llena. Y eso angustia a Lucien.
-No has debido enamorarte de mí, Rose-me dice-Podría hacerte daño. Tengo pesadillas. ¡Y me veo a mí mismo haciéndote daño!
-Eso nunca pasará-le aseguro.
                       Nos sentamos en el suelo de la cueva. Se cree que aquí hay un dibujo de Jesucristo Crucificado. Pero nadie lo ha encontrado todavía. Lucien vive atormentado por su maldición. No existe cura alguna para él.



-Fueron los vecinos de esta isla los que mataron a mi padre-me cuenta Lucien-Y también mataron al tuyo.
-Mi madre es mucho más fuerte de lo que piensa la gente-afirmo-Hay que ser fuerte para amar a alguien como tú.
-Amas a una bestia. No es bueno, Rose.
                     Niego con la cabeza. No me importa lo que la gente diga de Lucien. Nos amamos. Y yo estaré a su lado en la próxima Luna llena. No me asusta lo que pueda pasar.

                        Por la noche, voy a la habitación de Lucien. Me está esperando desnudo. Me duele mirar su cuerpo cubierto de arañazos. Llevo puesto mi camisón. Me acerco a él y le beso con pasión en los labios. Hay muchas cicatrices en su hermoso cuerpo, producto de heridas sufridas mientras está transformado. Lucho por no echarme a llorar.
                     Me siento en la cama. Mi madre no sospecha nada de lo que ha pasado entre Lucien y yo.
-No entres aquí cuando llegue la Luna llena-me pide-No estaré.
-Pero estaré esperándote-le prometo.
                    Lucien se sienta a mi lado en la cama. Me mira con gesto dolorido. Tiene mucho miedo de hacerme daño. Alza su mano para acariciar mi rostro con la yema de los dedos. De algún modo, intenta transmitirme el terror que siente al pensar que podría hacerme daño. Aún cuando yo sé que eso nunca pasará.
                      Me olvido de todo cuando Lucien me besa apasionadamente mientras me tumba en la cama. Cuando me despoja de mi camisón. Cuando mi pelo se extiende sobre su almohada. Cuando me acaricia con las manos. Cuando me abraza. Cuando cubre de besos cada centímetro de mi piel. Entonces, pienso que no va a pasar nada malo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

NUNCA TE ENAMORES DE UN HOMBRE LOBO

Hola a todos.
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hice una entrada en este blog. Prometo que intentaré hacer alguna entrada de vez en cuando, pero mis otros blogs me tienen absorbida.
Sin embargo, no pienso olvidarme de éste.
Esta entrada corresponde a un pequeño relato que he escrito con motivo de la festividad de hoy, el Día de Todos los Santos, aunque bien podría ser un relato propio de Halloween.
Tiene buenas dosis de romanticismo y es de época. ¡Por supuesto, je, je!

ISLA DE DAVAAR, EN EL FIORDO DE CLYDE, 1805

                     Rose Farlane parecía estar distraída. 
-No me está haciendo caso-le llamó la atención su institutriz, Alexandra Muir-Estamos dando los verbos en francés. 
-Discúlpeme, señorita Muir-se excusó Rose-Estaba pensando en otra cosa. Empecemos desde el principio. 
-Está bien. 
                         Las dos estaban en el salón. Rose repitió la lección. Sin embargo, su francés no era muy bueno. Y su institutriz lo sabía. 
-¿Se puede saber lo que le pasa?-quiso saber. 
-Esta noche es la última noche en la que hay Luna llena-contestó Rose. 
-No debe de preocuparse por eso, señorita. Usted no sale sola por la noche. 
                         Rose tenía diecisiete años. 
                         En algo más de un año, sería presentada en sociedad. Su madre viuda y ella vivían con el primo de Rose, Lucien Farlane. Lucien tenía veintitrés años y vivía casi aislado del mundo. Sus padres, los tíos de Rose, habían muerto en poco tiempo a la vez. 
                         A Alexandra no le gustaba trabajar en aquella casa. Le parecía que había algo siniestro en ella. No lo podía decir en voz alta. Quizás, Rose creía que se había vuelto loca. 
-Dejemos la lección por hoy-decidió Alexandra. 
                      Prácticamente, salió corriendo del salón. Rose agradeció el poder quedarse sola. Pensó en su primo Lucien. Siempre había tenido la impresión de que le ocultaba algo. Pero no sabía bien lo que era. 

-¿En serio hay siete cuevas en esta isla?-le preguntó Rose a Lucien. 
-Es lo que se cuenta-respondió el joven. 
                        Habían salido aquella tarde a dar un paseo. 
                        Rose y Lucien habían llegado hasta la parte occidental de la isla. Rose no se cansaba de pasear por aquel lugar. Y arrastraba a Lucien en sus paseos. 
-Será mejor que volvamos-le sugirió el joven.
-¿Por qué quieres que volvamos?-inquirió Rose-¡Se está tan bien fuera! Sin mi institutriz regañándome.
-Tienes que hacerle caso, Rosie.
-¡Hablas igual que mi madre, primo! 

                       El aullido de un lobo despertó a Rose. Una cosa que le llamó la atención desde que llegó a Davaar fueron aquellos aullidos. Ya llamaron su atención cuando llegó, apenas unos meses antes. 
                        Se sentó en la cama. ¿Había lobos en Davaar? 
                       Llena de curiosidad, se puso de pie. 
                       Se puso la bata encima del camisón. Salió al pasillo descalza. 
                       Bajó la escalera. Oyó el sonido de unos golpes en la puerta de la cocina. La casa de los Farlane estaba sumida en la penumbra. Todo el mundo estaba durmiendo. Sin saber bien lo que estaba haciendo, Rose se dirigió a la cocina. Le latía muy deprisa el corazón. Antes de abrir la puerta, Rose cogió un cuchillo. Se parapetó detrás de la puerta, dispuesta a saltar si había algún ladrón. 
                     La sorpresa de Rose fue mayúscula. 
                      Un joven completamente desnudo cayó nada más abrir la joven la puerta. Tenía algunos rasguños por todo el cuerpo. Rose ahogó un grito. Reconocía a aquel joven que tenía sangre en la boca. Era su primo Lucien. 


                   Como pudo, Rose lo llevó a su habitación. Nada más acostarlo en su cama, Lucien pareció abrir los ojos. 
-Me temo que ya conoces mi secreto, prima-dijo con voz cansada. 
-No te entiendo-le aseguró Rose-¿De qué secreto estás hablando?
-De lo que soy realmente. 
-Eres Lucien Farlane, mi primo. 
-Te equivocas, Rosie. La Luna llena me hace esto. Intento resistirme a ella. Pero no puedo. Me convierte en algo que no soy. Una bestia...
                        Rose no entendía lo que quería decirle Lucien. De pronto, una luz se hizo en su cabeza. Se sentó a su lado en la cama. 
-No quiero que estés cerca de mí-prosiguió el joven. 
-Sé que nunca me harías daño-afirmó Rose con rotundidad-Te quiero, primo. Aunque tú no me lo demuestres mucho. 
                         Un nudo se formó en la garganta de Lucien al escuchar a Rose. No podía estar cerca de ella porque temía hacerle daño. 
                           Lo que sentía por su prima no lo había sentido nunca antes por nadie. La idea de dañar a Rose le horrorizaba. Se puso tenso cuando la mano de la joven acarició su mejilla. 
-Además, sólo serían unas cuantas noches al mes-añadió Rose-Nadie tiene porqué saberlo. 
                        Lucien vio el amor reflejado en los ojos de su prima. Alzó la mano para acariciar su rubio cabello, que llevaba suelto y caía por sus hombros. 
                        Rose vio amor en aquellos ojos. 
                        La Luna empezaba a desaparecer por el horizonte. Lucien le habló acerca de la maldición que acechaba a los hombres de la familia Farlane. Aquella maldición había acabado con su padre. Había acabado también con su tío, el padre de Rose. Y acabaría antes o después con él. 
-Eso no va a pasar-le aseguró Rose-Mi padre y mi tío descansan en paz. Ahora, entiendo el porqué él pasaba una semana lejos de casa. No quería hacernos daño ni a mi madre ni a mí. Nos quería. Si mis padres pudieron ser felices juntos, ¿por qué no vamos a ser nosotros felices?
                       Lucien sonrió débilmente. 
-¿Desde cuándo te transformas?-inquirió Rose-Cuéntamelo todo. 
-Desde que cumplí trece años-contestó Lucien-Mi padre, entonces, me encadenaba en el sótano. Mi madre encadenaba a mi padre cuando llegaba la Luna llena. Noté cómo me convertía en algo que no sabía lo que era. Es muy doloroso. Se sufre mucho. Pero se sufre más cuando te das cuenta de que no puedes hacer nada para evitarlo. 


-¿Y no tiene cura?
-Que yo sepa no. Estoy condenado a llevar esta vida. Y no es vida. 
-¿Por qué te transformas en ese ser?
-He oído que una bruja maldijo a mi familia hace muchos siglos. Condenados a convertirse en bestia cada Luna llena. Sólo los hombres...Si tengo un hijo, será como yo. Otro maldito...
-Lucien, por favor, no hables así. 
-¿Estás dispuesta a llevar esta vida que no es vida?
-¡Por supuesto que sí! Haría cualquier cosa por ti. 
                    Lucien cogió la mano de Rose y tiró de ella hasta que cayó sobre el lecho. A su lado...
                    Lucien la besó de manera apasionada. Rose le devolvió todos los besos que le dio. 
-Te amo-le confesó-¡Qué Dios me perdone!
-¡Qué Dios nos perdone a los dos!-exclamó Rose. 
                        Lucien la ayudó a despojarse de la bata. Luego, la ayudó a quitarse el camisón. 
-No tengas miedo-le pidió. 
                         Y se dispuso a amarla lo que quedaba de la noche. Buscó la mirada de Rose. Aquellos hermosos ojos de color azul le miraban con mucha dulzura. Poco a poco, entre ellos harían el futuro. 
                         Se convertiría todas las noches de Luna llena en aquel ser bestial. Pero intentaría no hacerle daño a Rose. Como su padre y su tío hicieron con sus esposas. Sentiría aquel dolor que le desgarraba por dentro. Y el saber que estaba condenado. Vagaría por aquella isla. 
                      Sabía que Rose estaría siempre a su lado. Se susurraron numerosas palabras de amor. Se besaron muchas veces. Los labios de Lucien recorrieron el cuello de Rose. Se abrazaron con fuerza. Lucien acarició el cuerpo de Rose. Llenó de besos cada centímetro de su piel. Recorrió con la lengua cada porción de su cuerpo. La tomó entre sus brazos, haciéndola suya. Y sintió cómo el cuerpo de su prima se estremecía al tiempo que se estremecía su cuerpo. 
                    Cuando todo terminó, Lucien se sorprendió al encontrarse con la radiante sonrisa de Rose.
                     No sabía qué decir. Había sido por primera vez en mucho tiempo feliz. Feliz...Rose le amaba. Y él, a su vez, también la amaba. Los cada vez más débiles rayos de Luna iluminaron el cuerpo desnudo de Rose. Su cabello de color rubio se extendía sobre la almohada. 
-Siempre juntos...-le susurró Lucien. 
-Tú y yo...-susurró Rose.
-Contra el mundo...Contra todo...
                         Volvieron a besarse con fuerza y con pasión. 

FIN

sábado, 7 de septiembre de 2013

QUINCE AÑOS CON GOOGLE

Hola a todos.
Si hace unos días, recordaba el décimo aniversario de Skype, hoy no puedo dejar pasar este aniversario.
Se cumplen quince años desde el nacimiento de Google. De entre todos los buscadores que podemos encontrar en Internet, Google es el más usado por del mundo.
Fue un día cuatro de septiembre del año 1998.
Desde entonces, la franquicia ha ido creciendo: Android, Google +, Google Chrome, etc.
Fue puesta en marcha por Larry Page y Sergey Brin. Lo que empezó siendo una iniciativa sin grandes pretensiones ha ido creciendo hasta convertirse en todo un referente en Internet.
Son famosos sus Doodle. Se trata de las imágenes que aparecen en el logotipo de Google cuando nos metemos en él a buscar cosas.
Hemos visto Doodles dedicados al OVNI de Roswell, a la guitarra eléctrica, a Mendel, a Marie Curie, etc.
Todos hemos querido jugar con los Doodles, escuchar los sonidos que hacen y verlos en movimiento.
Estoy convencida de dos cosas.
Skype tiene mucha vida por delante.
Y Google tiene también mucha vida por delante.
¡Felicidades a ambos en sus cumpleaños!

 Algunos Doodles de Google.

martes, 3 de septiembre de 2013

DIEZ AÑOS DE SKYPE

Hola a todos.
Seguramente, ya lo habréis oído.
Algunos de vosotros, a lo mejor, lo habréis utilizado. Yo he oído hablar de él, pero nunca lo he usado y no sabía lo que era a ciencia cierta. Hasta ahora...
Cada día, aunque estemos a mil kilómetros de distancia, las nuevas tecnologías permiten que nos sintamos un poco más cerca los unos de los otros.
El Skype es un software que permite comunicaciones de voz, de texto y de vídeo en Internet. Es más avanzado que una webcam. Pueden usarlo a la vez dos o más personas. Te permite, no sólo enviar y recibir mensajes de tus seres queridos. Además, te permite ver lo que están haciendo al momento. Entablar una conversación con ellos. Presenciar momentos irrepetibles (el caso de un soldado que conoció a su vástago recién nacido gracias al Skype).
Es como estar en ese lugar, aunque esté uno lejos. Es como estar viviendo todo. Una forma de no sentirte tan lejos de la familia y de los amigos.
Este software cumple diez años desde que se creó. Son millones los usuarios del Skype.
No es como escribir una carta o un e-mail o un SMS. No es como llamar a alguien por teléfono. Tienes la sensación de estar de nuevo en casa, junto con tus seres queridos. De esta manera, la nostalgia es más leve. Y las distancias se hacen más cortas.
Sin embargo, no hay nada como estar en casa. Aunque las obligaciones te obliguen a estar lejos. Uno siempre añora todo lo que se deja. Y sueña con volver. El Skype te hace sentir que has vuelto a casa.

sábado, 31 de agosto de 2013

SABÍAS QUÉ...

Hola a todos.
Hoy, vuelve mi sección Sabías qué...
Aprovechando que estamos en plena Vuelta Ciclista, esta entrada va dedicada a ella. En concreto, va dedicada a sus orígenes.
En su origen, en el año 1932, se llamó Gran Premio de la República. Fueron los fabricantes de bicicletas del municipio guipuzcoano de Éibar los que promovieron esta iniciativa: carreras de bicicletas a nivel nacional.
La primera Vuelta Ciclista tal y como la conocemos, se celebró en el año 1935. Duró catorce etapas y se recorrieron un total de 3.431 kilómetros. La emoción se palpó desde el primer momento gracias al duelo que hubo entre el belga Gustaf Deloor y el español Mariano Cañardo con victoria del primero, quien fue el primer vencedor de la primera Vuelta Ciclista a España.
Le deseo toda la suerte del mundo a los participantes de la Vuelta de este año.



Foto de la primera Vuelta Ciclista a España, celebrada en el año 1935.

jueves, 29 de agosto de 2013

TARDÍA DESPEDIDA

Hola a todos.
El título de la entrada hace referencia a un suceso muy triste que tuvo a primeros de agosto.
Autoras en la Sombra, una de las webs más emblemáticas en lo relativo a la novela romántica, cerró sus puertas tras ocho años de andadura.
El anuncio tuvo lugar a mediados del mes pasado y fue un duro varapalo para todas las amantes de la novela romántica.
Autoras en la Sombra era una de las webs más importantes. Traía entrevistas con autoras consagradas. Publicaba unas estupendas críticas tanto de obras conocidas como de obras que aún no habían sido traducidas al castellano. Daba la oportunidad de promoción a autores nóveles. Sus artículos eran siempre interesantes.
Y su foro era casi como una casa. Un lugar donde se podía opinar libremente acerca de la novela romántica. Subir relatos. Jugar. Hablar de otros temas (actualidad, política, televisión, cine, música). Se reía, se bromeaba y uno se sentía como si perteneciera a una gran familia.
Por eso, desde aquí, aunque sea un poco tarde, quiero dedicarle un sincero homenaje a esta web irrepetible.
¡Gracias por todos los buenos momentos!

viernes, 16 de agosto de 2013

PEQUEÑA HISTORIA SOBRE EL ORIGEN DE LA VIDA EN NUESTRO PLANETA

Todo era oscuro.
            Todo era silencio.
            La materia…Era un punto de densidad que no tenía fin. Y, entonces, tuvo lugar un gran estallido. Una explosión que nunca más volvió a repetirse. La materia había explotado. Una gran bola de luz lo iluminó todo. Se expandió la materia por todas partes. Y aquella expansión dio origen al Universo. Así se creó. De una explosión gigantesca de materia. El Universo…Ocurrió hace millones de años. Pero su origen sigue fascinándonos.  
            La temperatura había subido mucho. El calor hizo una parte. La otra parte la hizo la densidad. Aquellos dos factores fueron determinantes cuando se fusionaron partículas subatómicas en los elementos químicos.
            Pasaron algunos segundos desde que acabó la explosión. Las partículas de materia empezaron a alejarse las unas de las otras. Se extienden por todas partes. Ya no está oscuro. Ya no hay silencio. La materia está formada por las partículas más elementales. Electrones, neutrinos, fotones, etc.
            Es el origen de algo nuevo. Algo que está empezando a tomar forma. Algo que todavía sigue en constante cambio a día de hoy. Esta historia, de empezar en algún lugar, empezaría aquí. En el Universo…En el origen de todo…Porque hay que ir al origen para contar una historia. Porque el origen del Universo es el origen de todas las historias. O quizás soy una loca romántica. Pero me gusta empezar a contar mis historias desde el principio de todo.
            El helio y el hidrógeno fueron los primeros materiales en aparecer a partir del Big-Bang, nombre con el que se conoce a aquella enorme explosión. La densidad era elevada. Ello ayudó a que la materia se expandiera con más rapidez. Todo estaba a favor. El helio y el hidrógeno se expandieron. Al mismo tiempo, se enfriaron. Se condensaron. Dieron origen a las estrellas y a las galaxias.
            El proceso que viene a continuación es más complejo. Tardó más tiempo en completarse.
            La radiación residual de la explosión siguió enfriándose hasta alcanzar los -270 ºC.
            No se sabe a día de hoy lo que hará el Universo. ¿Se contraerá? ¿Seguirá expandiéndose?
           
            El Sol tuvo su origen hace 4.650 millones de años. Se formó gracias a las nubes de polvo y de gas que contenían residuos de anteriores estrellas. Era un gas metalizado. Gracias a él, de su disco circumestelar  nacieron los cometas, los asteroides y los planetas.
            El Universo sigue formándose. Ya ha nacido una nueva estrella. Es enorme y será conocida por el nombre de Sol.
            El Sol sigue siendo la estrella que nos da luz. Y seguirá así hasta que muera. Pero eso no va a pasar hasta dentro de 5.500 de años.

            Nuestro planeta, La Tierra, nunca tuvo el mismo aspecto. Hace cientos de millones de años, sólo había un único continente y el mar lo rodeaba.
            Esto ocurrió hace millones de años. Cuando todavía no había vida. La Tierra era una bola inmensa de rocas y metales formados.
            La temperatura de La Tierra era tan alta que durante millones de años los metales y minerales permanecieron en estado líquido. Poco a poco, la superficie se fue enfriando.
            A lo largo de millones de años, las placas se movían constantemente (y todavía se mueven) y fueron separando aquel vasto continente llamado Pangea, que vio nacer a los dinosaurios. Nacieron dos nuevos continentes. Laurasia y Gondwana.
            Los dinosaurios aparecen en el Triásico. A principios del Jurásico, Laurasia y Gondwana siguen separándose. Una avanzaba hacia el Norte y se convertiría en lo que hoy conocemos como Asia y Europa. En aquella época, estaban unidas a lo que hoy es América del Norte. La otra avanzaba hacia el Sur y se convertiría en lo que hoy conocemos como África y América del Sur.
            En el periodo Cretácico, aparecieron en el mar los grandes océanos. Entre ellos, estaba el océano Atlántico. La distancia entre Laurasia y Gondwana seguía aumentando.
            Hace millones de años, la vida hizo acto de presencia en nuestro planeta. Fue gracias a la estructura más simple jamás habida. La célula. Nosotros, los seres humanos, nacemos de una célula. Y nuestro origen está en esa simple célula.
            Nacieron hace 3.000 millones de años. Eran formas de vida unicelulares muy simples. Había bacterias y unas algas llamadas cianofíceas.
            Y la vida llegó a los mares. Esto ocurrió hace 600 millones de años. Había medusas, gusanos marinos y un crustáceo llamado braquiópodo. También aparecieron los trilobites, seres marinos de cuerpo rígido formado por secciones articulada que les permitía moverse. Los trilobites tenían unas patas similares a las patas de las gambas.  
            Hace 410 millones de años aparecieron las primeras plantas, que no tenían hojas ni flores y medían menos de cinco centímetros. Vivían en terrenos pantanosos. Aparecieron los primeros insectos, como los escorpiones, que se alimentaban de miriápodos, otros insectos que se alimentaban de las plantas.
            Hace 390 millones de años, los mares se llenan de peces, que fueron los primeros animales que tenían espina dorsal. Un pez que podía arrastrarse por el fondo apoyado en sus aletas tomó una decisión crucial. Apoyado en sus aletas delanteras, salió del agua y se quedó a vivir en tierra firme. Había dos tipos de peces. Los peces que tenían un esqueleto cartilaginoso y los peces que tenían un esqueleto óseo.
            Los anfibios aparecieron hace 370 millones de años. Evolucionaron a partir de aquel pez que decidió quedarse a vivir en la superficie. Los anfibios podían vivir tanto en la tierra firme como en el agua, donde ponían sus huevos. Se alimentaban de insectos, como ahora.
            El tiempo seguía pasando.
            Otros animales hicieron acto de presencia.
            Eran los reptiles. Aparecieron hace 310 millones de años. Llegaron a ser más numerosos que los anfibios. Se dice que un grupo de reptiles pudo ser el antecesor de los mamíferos. ¿Sería esto verdad? No se sabe. En el grupo de los reptiles nos encontramos con los lagartos, que hicieron su aparición hace 250 millones de años. Vivían en lugares secos, rocosos y montañosos.
            Aparecieron las selvas. Y eran inmensas. Más adelante, los homínidos vivirían en ellas. Pero esto no nos atañe. Por el momento.
            Los insectos voladores, como la libélula, aparecieron en esta época. Antes, los insectos estaban en el suelo. Eran los insectos más grandes jamás habidos. Podían medir 70 centímetros.
            Hace 245 millones de años, aparecieron los antepasados de los dinosaurios, los reptiles arcosaurios.
            Hace 220 millones de años, los dinosaurios dominaron el planeta Tierra. Los reptiles ocupaban toda la faz de La Tierra y algunos, incluso, habían regresado al mar, como los ictosaurios y los plesiosaurios.
            Otros permanecieron en tierra. Fue entonces cuando aparecieron los dinosaurios. No tardaron, como he dicho antes, en dominar la Tierra. Se dividían en dos grupos. Un grupo tenía los huesos de las caderas parecidos a los de los actuales lagartos. Se les conocía con el nombre de saurísquidos. El otro grupo tenía los huesos de las caderas parecidos a los huesos de las actuales aves y se les conocía con el nombre de ornotísquidos.
            Los primeros dinosaurios eran animales más bien parecidos a los lagartos, pero que caminaban sobre sus patas posteriores. Tenían largas colas que les servían para hacer contrapeso con la parte delante de su cuerpo. Las patas delanteras eran pequeñas y las utilizaban para arrancar o desgarrar, dependiendo del tipo de dinosaurio, su comida. Corrían con más rapidez los animales que caminaban sobre sus dos patas, lo cual les permitía atrapar a su presa, si eran carnívoros, o huir de sus perseguidores, si eran herbívoros.
            Algunos de los dinosaurios saurísquidos eran abundantes en todo el planeta hasta que apareció hace 100 millones de años el tiranosaurio rex. Medía 15 metros de altura. Su cabeza medía 180 centímetros. Estaba armado con dientes de 15 centímetros. Pesaba hasta 12 toneladas
            El tiranosaurio y otros dinosaurios como él eran los mayores depredadores que jamás han existido sobre la faz de La Tierra. Algunos dinosaurios saurísquidos eran herbívoros y, por lo general, solían ser más grandes que los carnívoros. Llegaban a alcanzar tal tamaño que tenían que caminar a cuatro patas. Tenían que apoyarse en el suelo para poder andar. Tenían las patas muy gruesas.
            Uno de ellos era el diplodocus. Tenía un cuello largo y delgado, con una cabeza pequeña en su extremo. La cola era también larga y delgada. Su cuerpo era voluminoso. Y sus patas eran gruesas. Medía 27 metros. Era el animal más largo que jamás ha existido en este planeta.
            Un dinosaurio parecido a él era el brontosaurio. No era tan largo como el diplodocus. Pero era más grueso y más pesado que él. Podía pesar hasta unas 30 toneladas.
            Pero no era más pesado que el braquiosaurio. Tenía un cuello largo y una cola corta. Era muy corpulento. Pesaba hasta más de 50 toneladas. Ello le convierte en el animal más pesado que jamás ha existido.
            Los dinosaurios fueron los amos de nuestro planeta durante millones de años. En la actualidad, se ha sabido que ha habido dinosaurios en todos los continentes. Hasta en La Antártida. 
            Desaparecerían millones de años después. No había hierba en aquella época. Tras la desaparición de los dinosaurios, fueron pocas las plantas que sobrevivieron a ellos.
             Casi al mismo tiempo que aparecían los dinosaurios, también aparecían los cocodrilos.
            Las cucarachas hicieron acto de presencia en nuestro planeta hace 30 millones de años.
            Las primeras especies de búhos aparecieron hace 84 millones de años.
            Tras el Jurásico, empezó el período Cretácico. Un período que se caracteriza por ser más cálido y en el que el nivel de los mares creció hasta cubrir gran parte de La Tierra. Los continentes chocaban entre sí, formando elevadas cadenas montañosas.
            Tras la desaparición de los dinosaurios, la vida no se acabó en nuestro planeta. No desaparecieron tampoco los reptiles. Los caimanes y los cocodrilos, de alguna forma, han pervivido hasta nuestros días.
            Las tortugas son unos reptiles que aparecieron en nuestro planeta mucho antes que los dinosaurios. Junto con las serpientes y los lagartos, las tortugas sobrevivieron al cataclismo que acabó con los dinosaurios y llegaron hasta nuestros días.
            Además, algunos reptiles evolucionaron a lo largo de millones de años de tal modo que dejaron de ser reptiles.
            Hace unos 150 millones de años, las escamas de algunos reptiles más pequeños empezaron a levantarse de su piel. Poco a poco, se fueron tornando en plumas. Se dice que ése fue el origen de las primeras aves que hubo en nuestro planeta.